¿Qué pasa con los
celulares y computadoras que tiramos?
La basura
electrónica
14/10/2026
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En el Día Internacional de los Residuos de Aparatos
Eléctricos y Electrónicos (RAEE), que se conmemora el 14 de
octubre, la Facultad de Agronomía de la UBA destaca la
importancia de gestionar adecuadamente estos materiales. A
través de "FAUBA Verde", impulsa colectas abiertas a la
comunidad para promover su reutilización y reciclaje. Ya
recuperó más de 2.000 residuos electrónicos. Celulares,
computadoras, cargadores, cables y pequeños
electrodomésticos cuando dejan de utilizarse, se convierten
en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
Aunque muchos terminan en la basura común, contienen
materiales que pueden recuperarse.
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En la
Argentina se generan unas 517.000 toneladas de RAEE por año,
de las cuales solo el 3 % se recupera por vías formales.
Frente a esta problemática, la Facultad de Agronomía de la
UBA, a través de la Subsecretaría de Ambiente y el programa
FAUBA Verde, impulsa jornadas de recolección para promover
una gestión responsable. |
“Cada aparato que se
recupera es un residuo que no termina en un basural y una
oportunidad para volver a aprovechar materiales”, señala la
subsecretaria de Ambiente de la FAUBA, Micaela Olivan. “La
gestión de los RAEE requiere compromiso institucional, pero
también la participación activa de toda la comunidad”, suma
Tamara Fernández, coordinadora de FAUBA Verde.
La iniciativa comenzó en
2016 y, desde 2023, se realiza al menos una vez por semestre.
Desde entonces, la participación fue creciendo: se recuperaron
123 aparatos en 2023, 397 en 2024 y 877 en 2025. En lo que va de
2026, ya se recolectaron otros 697 dispositivos en cuatro
jornadas. En total, más de 2.000 aparatos recuperados desde el
año 2023.
“Los resultados muestran
que la comunidad reconoce cada vez más la importancia de separar
y entregar correctamente estos residuos”, destacan Olivan y
Fernández. “No se trata solamente de reciclar: también buscamos
promover la reutilización, reducir impactos ambientales y
fortalecer redes de trabajo cooperativo”, agregan.
¿Por qué es importante
recuperar los residuos electrónicos?
Los RAEE contienen metales
como hierro, cobre y aluminio, además de plásticos, vidrio y
pequeñas cantidades de metales preciosos que pueden reutilizarse
como materias primas. Sin embargo, también pueden contener
sustancias peligrosas, como metales pesados y retardantes de
llama, que pueden liberarse al suelo, al agua y al aire cuando
estos residuos se queman, se entierran o se desarman sin las
condiciones adecuadas.
Por eso, su recuperación
permite reducir la contaminación, aprovechar materiales y evitar
parte de la extracción de nuevos recursos naturales. “Cuando un
equipo se descarta junto con los residuos comunes, se pierde la
posibilidad de recuperar materiales valiosos y aumenta el riesgo
de contaminación”, explica Fernández. “La entrega en los puntos
de recepción permite que cada aparato siga un circuito adecuado
y seguro”, añade Olivan.
¿Qué hace la FAUBA con
los aparatos recolectados?
Durante cada jornada,
estudiantes voluntarios y el equipo de FAUBA Verde reciben,
clasifican y registran los dispositivos. Los equipos que todavía
funcionan o pueden repararse son derivados a la Unidad de
Tecnologías de la Información (UTI) de la Facultad, que evalúa
su reutilización en distintas áreas de la institución.
El resto es retirado por la
Cooperativa Reciclando Trabajo y Dignidad, encargada de desarmar
los aparatos, separar los materiales recuperables y derivar los
componentes peligrosos para su tratamiento adecuado. De esta
manera, la iniciativa no solo contribuye al cuidado ambiental,
sino que también promueve el trabajo cooperativo y la economía
popular.
“Una parte de los equipos
puede tener una segunda vida y otra parte puede transformarse en
materiales recuperados. Por eso es fundamental que los aparatos
lleguen completos y que no sean desarmados en los hogares ni
descartados en la vía pública”, manifiestan.
Además, las colectas
dejaron de concentrarse principalmente en los residuos generados
por la Facultad. En 2025, cerca del 80 % de los aparatos
recibidos provenía de los hogares de integrantes de la comunidad
universitaria y vecinos del barrio, lo que refleja una mayor
participación comunitaria.
Agustina
Cavalanti
Prensa FAUBA