preocupación por el
intento de derogar la Ley de Etiquetado Frontal
Sobre el
Etiquetado frontal
01/06/2026
-
La posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal,
impulsada por el gobierno nacional, volvió a poner en debate
la importancia de una normativa que busca garantizar
información clara y accesible sobre los alimentos que
consume la población. La Ley 27.642 de Promoción de la
Alimentación Saludable, aprobada en 2021, estableció
la incorporación de sellos octogonales negros en envases de
alimentos y bebidas para advertir sobre excesos de azúcares,
sodio, grasas saturadas, grasas totales, calorías y
contenido de edulcorantes y cafeína. Desde su
implementación, especialistas destacan que el sistema
permite a los consumidores tomar decisiones más conscientes
y promover hábitos alimentarios más saludables.
|
 |
“El etiquetado
frontal tiene como objetivo garantizar el derecho a la salud
y a una alimentación adecuada mediante el uso de
instrumentos que brindan información nutricional simple y
comprensible”, explicó Fernando Andrés Grimaldi, licenciado
en Gestión de Agroalimentos de la Facultad de Agronomía de
la UBA. |
Grimaldi
(especialista en Asuntos Regulatorios de Alimentos) trabaja
actualmente en el análisis de fórmulas alimenticias y en la
determinación de los sellos que deben llevar los productos
según la normativa vigente. Según detalló, los octógonos
funcionan como advertencias visibles sobre nutrientes
críticos presentes en exceso y también buscan prevenir
enfermedades crónicas no transmisibles vinculadas a la mala
alimentación.
“El etiquetado
frontal advierte sobre los excesos de nutrientes críticos en
alimentos y bebidas y promueve la prevención de la malnutrición
en la población”, sostuvo.
El especialista
explicó que para determinar si un producto debe incorporar
sellos se analiza, en primer lugar, si contiene agregados de
azúcares, grasas, sodio, edulcorantes o cafeína. Luego, se
evalúa si esos componentes superan los límites establecidos por
la ley.
Además, remarcó
que la presencia o ausencia de sellos no implica automáticamente
que un producto sea “bueno” o “malo”, ya que las necesidades
nutricionales varían según cada persona y su estilo de vida. Sin
embargo, destacó que la normativa permite contar con una
herramienta rápida y clara para comparar productos y comprender
mejor su composición.
Antes de la
implementación de la ley, la información nutricional solo estaba
disponible en tablas nutricionales ubicadas en la parte
posterior de los envases, muchas veces difíciles de interpretar
para gran parte de la población. Con el etiquetado frontal, la
advertencia sobre excesos se volvió visible e inmediata.
En este contexto,
distintos sectores vinculados a la salud, la nutrición y la
educación alimentaria expresaron preocupación frente al proyecto
del gobierno nacional para avanzar sobre la derogación de la
norma. Consideran que eliminar los sellos implicaría un
retroceso en materia de derechos de los consumidores y acceso a
información esencial para la salud pública.
Especialistas
coinciden en que el etiquetado frontal no prohíbe productos ni
reemplaza la educación alimentaria, pero sí constituye una
herramienta clave para transparentar la composición de los
alimentos y fomentar elecciones de consumo más informadas.
Agustina Cavalanti
Prensa
FAUBA