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Los miradores de Bs As fueron una de las grandes atracciones

El éxito de los miradores

02/04/2025 - Más de 20.000 personas participaron de la renovada edición del ciclo de visitas guiadas, que revela las bellezas arquitectónicas porteñas desde puntos de vista impactantes. Desde lo alto, Buenos Aires despliega una perspectiva que realza su belleza y su historia. Así lo vivieron quienes participaron de las visitas guiadas a los miradores porteños organizadas por el Ministerio de Cultura. Con cupos agotados en cada recorrido, más de 20 mil personas disfrutaron de esta experiencia a lo largo del año, descubriendo los secretos de la Ciudad desde puntos panorámicos. El programa ofrece al público una mayor comprensión del crecimiento urbano y magnitud de la Ciudad, observándola desde puntos extraordinarios que en escasas ocasiones se abren al público.

Entre los tesoros porteños más solicitados, se encuentran el Edificio Cassará (1902), que permite contemplar el proyecto arquitectónico de la Avenida de Mayo; la Galería Güemes (1915), que inspiró a Antoine de Saint-Exupéry y a Julio Cortázar; y en Palermo, el edificio del Automóvil Club Argentino (1942).

También se visitaron el mirador Massimiliano Bencich, el edificio Miguel Bencich, el sitio arqueológico La Cisterna, la explanada de la Plaza Mitre y la Basílica Santa Rosa de Lima.

En Retiro, en la puerta de entrada de la Ciudad, el imperdible es la Torre Monumental (1916), que acompaña desde la altura de 60 metros los movimientos urbanos y que fue el mirador más visitado de la Ciudad. Reabierta en el último tramo del año luego de los trabajos de reacondicionamiento, ya se transformó en la sensación de turistas y vecinos. Puede visitarse de lunes a viernes de 10 a 17 h y sábados, domingos y feriados de 10 a 18 h. Las entradas pueden adquirirse en la Torre o previamente en la web y su valor es de $1000 para público general y $5000 para extranjeros no residentes. Los miércoles la entrada es sin costo. Jubilados y estudiantes universitarios presentando acreditación, personas con discapacidad más un acompañante, menores de 12 años y grupos de estudiantes de colegios públicos entran sin cargo todos los días.

Para la temporada 2025 se está trabajando en nuevos miradores a partir de alianzas entre privados, Nación y Ciudad, para llevar el programa de Patrimonio de Buenos Aires a más barrios, con foco en el sur porteño.

Automóvil Club Argentino

La sede central del Automóvil Club Argentino (ACA) fue proyectada en 1940 por arquitectos integrantes del movimiento racionalista argentino sobre un terreno ubicado en la entonces Avenida Alvear (desde 1950 denominada Avenida del Libertador). En dicho solar había funcionado, desde fines del siglo XIX, el restaurante Armenonville.

El nuevo edificio se inauguró el 27 de diciembre de 1942, ocupa una manzana completa y se compone de dos sectores bien diferenciados.

El lado del edificio que da a la Av. del Libertador es la sede social, que está integrada por un monumental edificio cuadrangular de planta baja y doce pisos. Su fachada, con ventanales verticales, está revestida en dolomita.

En el noveno piso funcionó un restaurante y salón comedor que con el tiempo terminó clausurado. Desde este piso se realizará la visita, enriquecida por el acceso a unas vistas majestuosas de la zona palermitana cicundante.

Basílica Santa Rosa de Lima

La Basílica Santuario Nacional de Santa Rosa de Lima es un templo católico (inaugurado en octubre de 1934) que se encuentra en el cruce de la Avenida Belgrano con la calle Pasco. Fue obra del arquitecto Alejandro Christophersen, quien le dio un estilo que él catalogó como "románico-bizantino de Perigord" habiéndose inspirado en la Catedral de Saint Front en Perigueux, Francia. Esta elección se debió, en parte, a que fue voluntad de sus principales donantes, como María Unzué de Alvear.

La cúpula está sostenida por 18 columnas de mármol Cipollino griego de tonalidad verde, haciendo juego con los zócalos y frisos revestidos en mármol Tynos. Destinada a recibir un fresco en su bóveda, originalmente fue de revestimiento de piedra. La cúpula termina en una linterna en forma de torre que provee de luz al templo. También las pilastras y columnas de sostén de las galerías y el coro fueron realizadas en Cipollino.

Edificio Miguel Bencich

El Edificio Miguel Bencich es una de las obras arquitectónicas con valor patrimonial incluidas en el programa de restauración e iluminación de fachadas del Plan Microcentro, que busca revitalizar el área central metropolitana.

El edificio, construido en 1927, fue diseñado por el arquitecto francés Eduardo Le Monnier, el cual conjugó elementos del clasicismo y academicismo francés para la ejecución de un edificio de oficinas encargado por los hermanos Bencich.

Esta obra se destaca tanto por su valor arquitectónico como por su valor urbanístico, al conformar parte del paisaje urbano de la Avenida Roque Sáenz Peña, que se caracteriza por la uniformidad de alturas, del desarrollo arquitectónico y de la morfología de los edificios y se destaca desde inicios de siglo XX por constituir una intervención urbanística análoga a los lineamientos de la city beautiful de Haussmann.

Paralelamente, el edificio corona, conjuntamente con los edificios Bencich, Equitativa del Plata y ex Banco de Boston, la “esquina de las cinco cúpulas”, generando una situación urbana-arquitectónica emblemática que destaca el cruce de la Av. Diagonal Norte y la peatonal Florida.

En abril 2015, se concluyó con la iluminación arquitectónica de su cúpula y su fachada, resaltando los elementos característicos del edificio, con el fin de enfatizar la obra en su totalidad y brindarle un perfil renovado al espacio público.

El Chalecito

En plena avenida 9 de Julio, en la cima del edificio ubicado en Sarmiento al 1113 se alza una de las curiosidades porteñas que más sorprende: un chalet. Un chalet de estilo marplatense, pero ubicado en el techo de una de esas construcciones típicas del microcentro.

Hacia fines del siglo XIX, Rafael Díaz, un joven inmigrante que después de haber trabajado de mozo era vendedor en una mercería de la calle Chacabuco, trabajaba todo el día y dormía junto al mostrador del negocio o sobre él. Pasaron los años, y Díaz, con su esfuerzo, escaló la pirámide social y se convirtió en el dueño de una mueblería que ocupaba el edificio de Sarmiento 1113/17. En 1927, la frutilla del postre: inauguró un chalet –similar a uno que había visto en la Mar del Plata de la belle époque– construido en la azotea o, para que suene más glamoroso, en la cima: dos plantas (más de 200 metros cuadrados) y altillo. Un chalet algo raro, sobre todo por su ubicación. Las razones son prosaicas: Díaz vivía en Banfield y viajaba en tren hasta el centro todos los días; no podía volver a su casa cada mediodía para comer y tirarse un rato. En el chalet, su segundo hogar, pudo almorzar y dormir la siesta. Por las noches, volvía a Banfield en tren.

Fundación Pablo Cassará

El 18 de junio de 1984, en la ciudad de Buenos Aires, se crea, en memoria de Don Pablo Cassará, la entidad de bien público Fundación Pablo Cassará con el objeto de realizar una obra de interés general destinada al desarrollo de la medicina y las ciencias biológicas, colaborando para ello con la investigación, la enseñanza y capacitación.

Los directivos tuvieron como primer propósito contribuir al desarrollo de la medicina para ayudar a las clases menos favorecidas y como segundo propósito el de impartir la enseñanza de la medicina y ciencias biológicas a todos los que conformaron las nuevas generaciones médicas y científicas colaborando para ello con la investigación y capacitación médicas.

El edificio en donde funciona uno de los Institutos de la fundación en sus orígenes fue un hotel, luego funcionó la compañía de seguros Los Andes y en sus últimos días antes de permanecer abandonado fue una pensión precaria. Se trata de una tipología de patio central, con coronación con mansarda y cúpula aguja. El edificio estaba totalmente destruido, pero aun así se trataron de conservar la mayor cantidad de elementos. Se retiraron todas las carpinterías para acondicionarlas, se recuperó la símil piedra parís del exterior y se recuperaron los pisos de madera donde se encontraron, debajo de ellos, zapatos cosidos de obreros, augurio de prosperidad para la nueva construcción. Se recuperaron los antiguos vitraux y las puertas estilo Art Nouveau. En la terraza se incorporó una parte de vidrio para permitir la entrada de la luz hacia los pisos inferiores. Sobre una de las paredes se encontró un mural de venecitas del artista de Barracas, Santamaria, denominado “Cúpulas” que recrea las cúpulas gloriosas de Avenida de Mayo.

Galería Güemes

La Galería Güemes, al igual que otras Galerías de fin del siglo XIX y principios del XX, fue concebida al estilo de los grandes espacios europeos, que eran lugares de encuentro, de esparcimiento y donde, además de las compras, sucedían acontecimientos sociales; eran los predecesores de los actuales shoppings.

El edificio Galería Güemes es considerado uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires con sus 87 metros de altura. Al visitante de aquellos años lo sorprendía la variedad de usos y funciones que albergaba en su interior. En el subsuelo un teatro y un importante salón de eventos y restaurante. En la planta baja la Galería con locales comerciales y variada gastronomía. Desde el primer piso oficinas, y a partir del 6º nivel se encontraban los departamentos totalmente amueblados que se alquilaban temporalmente. Al llegar al piso 14º se encontraba uno frente a la confitería que tenía vistas a la ciudad y donde sonaban los acordes de una orquesta que tocaba desde un balcón interno del salón. Cuatro niveles más arriba el mirador, punto más alto de la ciudad durante varios años con una vista única de 360 grados en pleno centro de la ciudad.

Todo ello acompañado por alardes técnicos como ascensores capaces de recorrer 140 metros en 60 segundos, sistemas contra incendios que bombeaban hasta 24 mil litros por hora y que eran activados a través de alarmas eléctricas ubicadas en la planta baja y los subsuelos. Los distintos sectores contaban con refrigeración, calefacción y ventilación forzada, y hasta fue comidilla por indiscreto el tablero luminoso que informaba acerca de la ocupación de las oficinas.

Un sistema de tubos neumáticos servía de correo interno del edificio.

No menos impacto causó la combinación de iluminación natural y artificial de la bóveda y la broncería del pasaje, o los detalles de broncería de los escaparates y de las puertas de los ascensores.

El teatro contaba con butacas montadas sobre una losa de hormigón armado que, a su vez tenía apoyo pivotante capaz de cambiar la pendiente de la sala.

El conjunto causaba una impresión verdaderamente futurista teniendo en cuenta que corría el año 1915.

Los promotores de la obra fueron los salteños Emilio San Miguel y David Ovejero, dueños de gran fortuna y propietarios de la casona de 1830 que había en el terreno sobre Florida. Al principio se pensó en realizar la obra tan sólo sobre esta calle, pero luego se sumó al proyecto el Banco Supervielle, propietario del lote que miraba a San Martín. Se optó entonces por un edificio-pasaje que conectara ambas calles mediante una Galería de 116 metros.

El emprendimiento fue encomendado al arquitecto italiano Francisco Terencio Gianotti. La Galería Güemes fue considerada una de las obras cumbres de Art Noveau.

La construcción comenzó en 1913, y debió afrontar no pocos problemas, pues sus propietarios quedaron en bancarrota por el costo de la obra que subió de 10 a 15 millones de pesos fuertes, situación agravada cuando un submarino alemán hundió el barco que traía los mármoles italianos para la fachada sobre Florida y otros costosos elementos para su terminación.

El nombre del edificio, rinde homenaje al máxime héroe de la provincia de Salta, General Martín Miguel de Güemes. El 15 de Diciembre de 1915, la inauguración fue organizada por el Círculo de la Prensa y a ella asistieron el Presidente de la Nación Dr. Victorino de la Plaza (de origen Salteño), otras autoridades y descendientes del General Güemes.

Paseo La Cisterna

Tras la Batalla de Caseros, en 1852, el predio de la calle Moreno se convirtió en la Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires siendo la última sede antes de la fundación de la ciudad de La Plata, donde fue trasladada definitivamente. En la propiedad también funcionaron las oficinas del Correo Central de la Nación Argentina.

Luego, a principios del siglo XX, se estableció un conventillo en el terreno que fue demolido para convertirse en un estacionamiento en planta baja. En ese espacio se ubica actualmente La Cisterna, una de las más grandes de la región.

El terreno fue adquirido hace siete años por una empresa que planificó la construcción de un edificio de siete pisos y dos subsuelos sin saber que debajo de los cimientos permanecía oculta una cisterna y más de 16.000 piezas con valor arqueológico.

Los primeros indicios se dieron cuando llevaron adelante los trabajos de excavación del pozo para el proyecto edilicio, lo que derivó en la intervención de los vecinos, que dieron cuenta a las autoridades porteñas del hallazgo. También fue reportada la situación desde la compañía a cargo del emprendimiento, que debió cambiar la idea original.

Desde entonces, el Ministerio de Cultura porteño, a través de la Gerencia Operativa de Patrimonio, y el propietario del inmueble, José Kohon, acordaron un trabajo conjunto para la apertura del espacio arqueológico en la planta baja, de acceso gratuito.

Torre Monumental

El 18 de setiembre de 1909, el Congreso de la Nación promulgó la Ley N0 6.368 por la cual se aceptó el ofrecimiento de los residentes británicos de levantar una columna monumental en conmemoración del Centenario de Mayo y delegó en la Municipalidad de Buenos Aires la aprobación de los planos y su ubicación.

El 10 de diciembre del mismo año, el Honorable Concejo Deliberante autorizó la erección del monumento en la manzana comprendida entre las calles Maipú, Paseo de Julio y la Plazoleta Saavedra.

Se llamó a concurso para seleccionar y premiar un boceto. El elegido fue el presentado por el ingeniero Ambrose Poynter quien recibió el primer premio de $ 2.000. La torre propuesta era de estilo renacentista, ya que ésta era la tendencia arquitectónica que imperaba en Inglaterra durante la época en que Buenos Aires era fundada por segunda vez (siglo XVI).

El 6 de mayo de 1910 muere Eduardo VII, razón por la cual Gran Bretaña no envía delegación alguna a las fiestas del Centenario. Debido a este suceso, la piedra fundamental recién fue colocada el 26 de noviembre de 1910, inaugurándose el monumento casi cuatro años después: el 24 de Mayo de 1916. El apreciable retraso sufrido en su ejecución se debió al comienzo de la primera guerra mundial.

La columna conmemorativa del “Centenario de Mayo" fue mas tarde conocida, de acuerdo con las características de la obra, como "torre" y no como "columna". Es de forma cuadrangular y está orientada hacia los cuatros puntos cardinales. La compañía encargada de su construcción fue "Hopkins y Gardom" y tanto el personal técnico como los materiales, salvo la arena y el agua, fueron traídos de Inglaterra.

Su altura total es de 75,50 m y consta de ocho pisos. La base mide 280 m2. y el costo de la obra se calculó en 90.000 libras esterlinas.

La torre se halla emplazada sobre una plataforma con cuatro escaleras de acceso. La entrada principal da al oeste y se encuentra engalanada con emblemas del imperio inglés. Podemos reconocer, entre otros: la flor del cardo (que a partir de 1540 se la reconoce como emblema nacional) la rosa de los Tudor, el dragón rojo de Gales, el trébol de Irlanda, etcétera.

Sobre el friso, a la altura del primer piso, se encuentran alternados los escudos de Argentina y de Gran Bretaña; también un león y un unicornio rampantes, emblemas de Inglaterra y Escocia respectivamente y dos frases escritas en francés: "Dios es mi derecho" y "Deshonor al que piense mal de esto".

A 50 m de altura se encuentra la terraza de la torre y sobre ésta se yergue el reloj, cuyos amplios cuadrantes de 4,40 m. de diámetro están hechos con piezas de opalina inglesa.

A raiz del conflicto con Gran Bretaña por las Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur, la primitivamente llamada "Columna Monumental", luego conocida como "Torre de los Ingleses" pasó a ser denominada "Torre Monumental".

Carlos Davis

Fuente: Ministerio de Cultura del GCABA


 
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29 de Agosto
Día del Barrio de
 Floresta

39.474 hab.
 2.4 km2
(
2.320.158,49 m2)
16447,5 hab/km2

21.395 Mujeres
18.079 Hombres
(Datos julio 2001)

LIMITES
(según Ley N° 2650/08)

Av. Directorio,
 Portela, Cuenca, Av. Gaona Joaquín V. González, Juan Agustín García, Segurola, Mariano Acosta.

PERÍMETRO
7.523,45 m


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