Kiosco de La Floresta y Locomotora La Porteña

  Escudo de Floresta

Floresta: nombre dado por Ordenanza N° 26.607 B.M. 14.288

UNA ESCULTURA DE 120 AÑOS QUE ENGALANA EL PARQUE AVELLANEDA

Atacaron a martillazos a "El Perdón"

03/02/2017 - La escultura “El Perdón”, del artista francés Eugenio Boverie, emplazada desde el año 1998 en el Parque Avellaneda, fue atacada a mazazos hace algunas semanas atrás. La obra fue trasladada a los talleres del MOA (Monumentos y Obras de Arte) ubicados junto a uno de los lagos de Palermo. Luego de su restauración sería devuelta a su ubicación. La escultura de mármol de dos toneladas de peso fue realizada por Boverie en el año 1896. Valuada en $ 500.000, la ciudad la adquiere en el año 1936 y la ubica en la Plaza Congreso, sitio que abandonó para mudarse al Parque Avellaneda cuando se rediseñaron sus jardines.

"El perdón" no pudo escapar al destino de muchas de las estatuas que engalanan nuestros parques y plazas. El ataque a reconocidas obras de arte puede tener un fin material (cuando se las depreda por estar hechas de bronce) o simplemente por malicia, o por cualquier otra causalidad que escapa a la lógica convencional.

"El perdón tuvo, desde su primera ubicación en la Plaza Congreso, una vida signada por el maltrato. La obra muestra los sentimientos y la bondad del ser humano. En ella se puede ver a un anciano, que está perdonando a una niña, arrodillada a sus pies". La escultura de Juan Eugenio Boverie (1809 - 1910) mide 1,90 m de altura, 1,50m de ancho, pesa dos toneladas y estuvo expuesta a la consideración de los porteños durante muchos años en la zona Este de la Plaza del Congreso. Quizá el hecho de haber estado dándole la espalda al Congreso Nacional fue lo que le otorgó el recelo de ciertos político que entendían, con pocas luces, que la estatua les negaba el sentimiento  de perdón que transmitía al resto...

Sea por el motivo que fuere, el asunto es que en algún momento la obra fue retirada para su mantenimiento y nunca mas volvió a su ubicación primitiva.


 
En los años '90, cuando nuestro Parque Avellaneda comenzó a retomar su antiguo y original brillo gracias a la intervención de los vecinos, se planteó la posibilidad de traer a "El Perdón" hasta nuestro espacio verde.

Las crónicas relatan que su fue el Administrador del parque de aquel entonces, Enrique Speranza, quien la dejó formalmente emplazada en el mes de febrero de 1998 sobre su ubicación por todos conocida, cerca de la Av. Lacarra.

De una crónica del diario Clarín (20/02/1998) podemos rescatar lo importante que fue para el barrio recibir semejante obra... "Algunos vecinos que se acercaron a ver la nueva escultura estaban felices. El parque cada vez está más lindo y esta escultura lo jerarquiza más, señaló Oscar Alberti, un vecino del barrio. La obra fue adquirida por la Municipalidad porteña en 1936 y colocada en la plaza Congreso. En junio de 1991 fue llevada a un depósito de la Municipalidad. Una de las preocupaciones de los funcionarios son los repetidos ataques a las esculturas de las plazas de la ciudad. Esta escultura va a estar rodeada de pasto y flores, y sólo va a tener una pequeña reja de 50 centímetros a su alrededor; esperemos que la gente la cuide, dijo Speranza..."

Lamentablemente esto no ocurrió. O para ser justos y considerados mejor sería decir que miles de vecinos la disfrutaron y cuidaron durante años, y que tan sólo uno o dos malos vecinos (por llamarlos de alguna manera) fueron los que la dañaron sin motivo alguno...

Visitando el "Hospital de estatuas"

Luego de que la obra fuera vandalizada se la trasladó hasta los talleres del MOA (Monumentos y Obras de Arte dependiente del GCABA) ubicados en la Plaza Sicilia, junto a uno de los lagos de Palermo, justo donde Juan Manuel de Rosas supo tener su vivienda (hoy Parque 3 de Febrero, fecha que recuerda a la batalla de Caseros que marcó su caida a manos de J. J. de Urquiza).

Hasta allí fuimos, siendo recibidos por el ingeniero civil y coordinador operativo del departamento Jorge Grimas, quien desde hace 32 años trabaja en el lugar.

En el mes de diciembre pasado quedó habilitado al público un espacio dentro de los talleres llamado "Paseo de las Esculturas". En él los visitantes pueden observar el estado en el que se reciben algunas obras que fueron atacadas, y el trabajo paciente, prolijo, dedicado (podríamos decir amoroso si en vez de estatuas se atendiera a personas) que realizan unos 30 trabajadores, cruza de técnicos con artistas, para devolverle el esplendor original a las obras dañadas. Su trabajo se basa en los registros fotográficos que poseen sobre las 2500 obras que se encuentras emplazadas en los espacios verdes porteños.

El Paseo de las esculturas

Ni bien entramos al lugar reconocimos la obra. Es difícil poder describir lo que uno siente cuando se para al lado de tamaña creación y la comprueba rota, deshecha golpes. Los brazos del anciano estaban reducidos a muñones, como si hubiese tratado de defenderse alzándolos ante la agresión, protegiendo a esa joven a la que había "perdonado" en la imaginación de su creador, Eugenio Boverie.

El ataque produjo daños graves en la nariz y brazos del anciano y en el rostro de la muchacha. Sin embargo los trabajadores del MOA confían en reconstruir la obra. Para ello tendrán un trabajo arduo consistente en unir los fragmentos encontrados junto a la escultura por medio de sustancias adhesivas especiales, rellenando los faltantes con marmolina, utilizando varillas de hierro como soporte mecánico y sostén de su trabajo...

Sin esfuerzo podemos imaginar a los artistas trabajando en su taller, reconstruyendo los brazos, para luego integrarlos a la obra original... Si observamos con detenimiento podremos distinguir unas cruces trazadas sobre las fracturas, a manera de "marcas" para ubicar los trabajos de fijación.

En esta toma podemos observar los restos de la mano izquierda del anciano, la cual se posa sobre la cara de la joven en señal de redención.

Con la nariz del anciano la intervención será distinta, se trabajará directamente sobre la cabeza, modelándola en el lugar, aplicando el material sobre un soporte que permita su fijación al rostro y su integración estética y mecánica.

Una vez que la obra vuelva a estar completa se trabajará sobre el conjunto escultórico, liberándolo de hongos y hollín a través del uso de hidrolavadoras y la aplicación de paños embebidos en líquidos especiales. Nunca se utilizan sustancias abrasivas ni elementos que puedan atacar al mármol.

A manera de cierre

Según los expertos del MOA, "El Perdón" partió de un único gran bloque de mármol, ya que no se ven añadidos ni yuxtaposición de piezas...

Imaginamos a Boverie en su taller, poniendo en juego todo su arte y experiencia para lograr a través de pequeños y pacientes golpes ir dando forma a lo que ya tenía resuelto en su imaginación, "quitándole lo que sobra" a esa inmensa piedra para convertirla en una pieza única de arte que logra conmover a quien la observa...

Ciento veinte años pasaron desde que Boverie cinceló su firma en el bloque de mármol, marcando la conclusión de una obra que seguramente le tomó meses de trabajo. Satisfecho, nunca habrá imaginado que alguien podría tomar una maza para destruirla en cuestión de segundos... Parece que la evolución que en muchos aspectos tuvo la humanidad en estos años no les llegó a todos de la misma manera. O quizá, el resentimiento haya encontrado en este siglo nuevas formas de expresión que van mas allá de la lógica que muchos manejamos ...

Carlos Davis

Fuente: Arcón de Buenos Aires- Youtube - Diario Clarín - Nueva Ciudad - Pura Ciudad -


 
Volver

29 de Agosto
Día del Barrio de
 Floresta

39.474 hab.
 2.4 km2
(
2.320.158,49 m2)
16447,5 hab/km2

21.395 Mujeres
18.079 Hombres
(Datos julio 2001)

LIMITES
(según Ley N° 2650/08)

Av. Directorio,
 Portela, Cuenca, Av. Gaona Joaquín V. González, Juan Agustín García, Segurola, Mariano Acosta.

PERÍMETRO
7.523,45 m


FIRME NUESTRO LIBRO DE VISITAS

Libro de visitas de La Floresta


Estadísticas & Visitantes

ESTADÍSTICAS
 & VISITANTES